domingo, 16 de octubre de 2016

FreeDomingo: El tesoro de la selva perdida

¡Muy buenas, cinedominguers!
Hoy me he venido a la sección libre del blog para recomendaros una película que pude ver gracias a los compañeros del Cineclub Matadepera, en una de sus sesiones veraniegas del Matadepera Grindhouse: EL TESORO DE LA SELVA PERDIDA (en inglés, TREASURE OF THE AMAZON).
Producción mexicana cosecha del año 1985, dirigida por René Cardona Jr. (hijo del conocido director André René Cardona), ésta mezcla de género de aventuras, acción, thriller y cierto toque de gore nos explica las peripecias de unos buscadores de tesoros que deberán enfrentarse a todo tipo de adversidades para lograr su objetivo. Una especie de aventura a lo Indiana Jones, pero con poco presupuesto…

Nuestros curiosos protagonistas se embarcarán en una disparatada carrera para intentar hacerse con las joyas que hay ocultas en lo más profundo de la selva del Amazonas. Todos se dividirán en tres grupos muy variopintos: dos cazatesoros que llegan en barco, a quienes se unirá un tercero; otros tres que llegan en avión y un nazi que utiliza los conocimientos de una nativa para moverse por la selva.
Zapata (Pedro Armendáriz Jr.) y Jairo (Jorge Luke) son dos buscatesoros que se dirigen al Amazonas en busca de diamantes. Durante la travesía en barco por el río conocen a un tipo apodado Gringo (Stuart Whitman), viejo explorador aventurero que ya ha intentado realizar la misma empresa en varias ocasiones con el mismo número de fracasos. Zapata y Jairo consideran a Gringo el mejor guía posible para la zona, pues al haberlo intentado varias veces anteriormente ya debe conocer el terreno como la palma de la mano. Al principio se muestra reticente, pero finalmente Gringo acepta la empresa.
Klaus von Blantz (Donald Pleasance) es un viejo nazi que ansía terminar la obra que su Führer no pudo completar: la implantación mundial del Tercer Reich, de la supremacía de la raza aria. Para una obra de semejante magnitud necesitará muchísimo dinero, por lo que también se adentrará en la selva en busca de diamantes. Lo hará confiando en los consejos de la joven, bella y pechugona nativa Morimba (Sonia Infante), que posee conocimientos sobre los peligros que acechan la zona, y apoyado en algunas viejas armas nazis de la Segunda Guerra Mundial, por si la sabiduría de Morimba no fuera del todo eficiente.

Y por último tenemos al grupo formado por Clark (Bradford Dillman), Barbara (Ann Sidney) y Dick (Clark Jarrett), que amerizan con su hidroavión en el Amazonas dispuestos también a vivir su propia quimera del oro. Sin duda son el grupo más torpón de los que conforman ésta particular troupe.
Los tres grupos parten a la selvática aventura desde el mismo poblado indígena, cuyo cacique es Tacho (Emilio Fernández), una especie de alcalde que corta el bacalao a su antojo y que vive rodeado de bellas y jóvenes muchachuelas indígenas, siendo lo más parecido a Jesús Gil en su época dorada rodeado de las Mamachicho en el jacuzzi. Tacho advierte a todos: el que encuentre algo, debe declararlo y pagar un porcentaje de lo hallado (sí, en la selva también existe Hacienda); quién no cumpla la norma, le espera la noche eterna...

Caimanes, serpientes, cangrejos asesinos, peligrosas tribus de jíbaros repletas de dardos en "curare" y lo que es peor: traiciones mutuas. Todo eso son los peligros a los que deberán enfrentarse nuestros locos aventureros en la búsqueda del tesoro. A veces resulta casi inevitable que éste guión no nos recuerde a la película "Ratas a la carrera". Una pequeña joyita del cine serie B mexicano (hay quienes incluso consideran ésta película como la mejor hecha por Cardona Jr.) que merece la pena ver, sobre todo por el inesperado final que os dejará con la boca abierta y hará del "Gringo" vuestro nuevo héroe del cine.
¡Saludos y hasta la próxima, gente!
Abel.




sábado, 15 de octubre de 2016

Festival de Cine de Sitges 2016 Día 8

Buenas cinedominguers, allá va la crónica festivalera del día 8 del Festival de Cine Fantástico de Sitges:

Empezamos el día viendo la adaptación live action del manga TerraFormars en la sala El Retiro que este año presentaba Takashi Miike. Una película con un argumento muy comprimido, llena de cgi y con unos "monstruos" (cucarachas) irrisorios que a nadie asustan. Además, ha resultado bastante menos gore que el manga pero unas buenas risas las ofrece este metraje, sobretodo el "villano".



Acto seguido fuimos a Brigadoon y vimos un par de títulos con ya sus añitos pero muy interesantes. 

El primero fue Regresa un desconocido, un film de 1961 que se proyectó dentro del ciclo de homenaje a Joan Bosch y narra la historia de un hombre que involuntariamente mata a otro durante una partida de póker y tras tres años de cárcel descubre que fue estafado.

El segundo fue la película anime Perfect Blue, un thriller psicológico sobre una estrella pop que decide dejar la música para hacerse actriz y comienza a recibir amenazas por parte de un admirador suyo que no está contento con tal cambio de registro. Solo los japoneses saben crear ambientaciones tan malrolleras como esta, haciendo dudar al espectador sobre qué es realidad y qué no. Me parece también interesante el trasfondo social de Japón y su doble moral sobre qué se espera de una idol en particular y de las mujeres en general.


Para finalizar la jornada vimos Swiss Army Man, una de las películas estrella del año. Lo que podamos decir al respecto es poco, una fotografía y banda sonora increíbles, un guión ingenioso, mucho humor y del escatológico y un lazo emotivo muy intenso que traspasa la pantalla. Un Daniel Radcliffe que se sale interpretando a una especie de no muerto (Manny) que va adquiriendo facultades (como el habla) y poderes especiales a medida que avanza su relación con Hank, un chico que naufragó a una isla del Pacífico y se encuentra a Manny en la orilla. Esta película es una apuesta loca y apasionada y demuestra que se puede hacer buen cine actual.



¡Volveremos con la crónica del día 9, no os la perdáis!


Margot

viernes, 14 de octubre de 2016

Festival de Cine de Sitges 2016 Día 7 (II)

¡Buenas de nuevo festivaminguers!

Aquí va la crónica del séptimo día del Festival de Sitges: 

Empezamos con una película de la sección Noves Visions titulada Like Cattle Towards Glow. Dicha película está compuesta por diferentes cortometrajes autoconclusivos y sin ninguna relación entre sí. El único componente que las une es el sexo y las fantasías más extrañas y angustiantes que te puedas imaginar, además de una sexualización continua del cuerpo masculino. Si no tienes ningún tipo de pudor esta es una de esas joyas controvertidas que debes ver.


Ya en Brigadoon vimos en primer lugar dos películas del director M.A. Carrión, un par de mediometrajes muy amateurs. La mirada sugestiva, que trata sobre un chico que enloquece tras ver El Resplandor; y Las Cazadoras, unas cazavampiros que trabajan para una agencia.

Después nos deleitaron con una Degustación Variada de siete cortometrajes preseleccionados muy interesantes, además contamos con la presencia de algunos de sus directores.

Después fue el turno del documental Santa Fiesta dirigido por Miguel Ángel Rolland, una visión animalista de cámara secreta de los festejos españoles que incluyen animales. En este documental se muestran imágenes explícitas y reales de muchas de las torturas y matanzas que se llevan a cabo cada año a todo tipo de animales.


Por último, llegó el momento de ver la tan esperada Raw (Grave) que tanta polémica por unos supuestos desmayos acarrea. Para el pase contamos con la presencia de su joven directora francesa Julia Ducournau que presentó la película junto al director del Festival Ángel Sala. El film narra el despertar sexual de una chica vegetariana que ingresa nueva en la academia de veterinaria. Un despertar que se manifiesta a través de la antropofagia. Si bien la película no es ni mucho menos tan gore como la pintaron tiene unas escenas con mucha fuerza, una dirección magnífica y un trasfondo que dará que hablar. Podemos afirmar que ha cumplido las expectativas.


Margot




Festival de cine de Sitges Días 6 (II) y 7 (I)

Lo mejor de los diez días de festival, para mi gusto, se concentraba en el ecuador de la semana. Y es que el miércoles y el jueves venían cargados de buenísimas propuestas, entre ellas algunas de las películas más esperadas del festival como 31 o Raw. Así que volvimos a la carretera y de nuevo camino al paraíso.

El miércoles comenzábamos temprano el día con la proyección de The Greasy Strangler en el Prado. Llevaba tiempo detrás de ella, desde que la vi descrita como “el WTF del siglo”. Y desde luego que no iban muy desencaminados con esa descripción, porque nos topamos con una comedia ácida, absurda, escatológica, sucia y excéntrica que provoca lágrimas de risa. Hacía muchísimo tiempo que no me lo pasaba tan sumamente bien en el cine con una comedia, y es que The Greasy Strangler es mucho más que eso, incluyendo ligeros toques de terror en una historia sin pies ni cabeza cuyos decadentes personajes te llevan a una espiral de locura, muerte, grasa y disco. ¡POTATO!



Como el siguiente pase no lo teníamos hasta las 14, nos plantamos en Brigadoon para presenciar el homenaje a los ojos más bonitos del cine español: Emma Cohen, fallecida el pasado mes de julio. Se proyectó el musical ¡Bruja, más que bruja!, un clásico de la transición en el que participó junto a Fernando Fernán-Gómez, con quien estuvo casada. Personalmente no soy muy seguidor de los musicales, mucho menos de la ópera, con lo cual a momentos se me hizo algo pesada pero me resultó, en general, bastante simpática. Mención especial al papel crucial para la historia de la maravillosa actriz catalana Mary Santpere, la reina del Paralelo.


Corriendo nos fuimos hacia la Tramuntana para ver la ópera prima del realizador mexicano Emiliano Rocha, que se vino anunciando durante los días anteriores al festival como “una de las propuestas más extremas del festival”. Y, desde luego, que extrema en cierto sentido lo es, pero no en el que uno puede esperar en un festival como el de Sitges. A caballo entre las obras más psicodélicas de Mojica Marins, el onirismo sexual de Jean Rollin y el espíritu transgresor de Gaspar Noé o Lars Von Trier, Tenemos la Carne es un trabajo absolutamente críptico de aquellos que acabas con humo saliendo de la cabeza y buscando teorías que te permitan entender lo que acabas de ver. Los compañeros de Fotogramas dijeron que se trata de una representación carnal de la tensión entre Eros y Tánatos, lo cual nos parece una teoría válida después de informarnos al respecto, pero tras preguntarle al director sobre lo críptico de su obra y recibir como respuesta “para mí también es un misterio” lleva a uno a pensar si realmente la teoría es válida o Tenemos la Carne pretende únicamente escandalizar. Y, desde luego, lo consiguió con creces. Nunca había visto salirse a tantísima gente de una sala de cine. Malsana, explícita, como una pesadilla que se desarrolla en un útero gigante, donde la voluntad es vencida por el deseo y los instintos. Aún no sé muy bien por qué me gustó, pero me gustó.

El retraso en la proyección de Tenemos la Carne hizo que nos perdiéramos el homenaje a Terele Pávez, quien estuvo presente en Brigadoon para presentar el clásico 99.9 de Agustín Villaronga, pero Marga ya os cuenta sobre ello en su crónica, ya que ella sí que pudo acudir. Para mí se acabó el día, con lo que volví nadando hasta el coche, porque la Zodiac no me la había traído.
El jueves 13 volvimos a levantarnos antes que el sol para acudir a la jornada más interesante del festival, pero gracias al tráfico y a algunos problemas personales no llegamos a la primera sesión con Fear, Inc. Así que llegamos directamente para I Am Not a Serial Killer. Y menuda forma de empezar el día.
Destacando sobretodo su banda sonora y la originalidad de su guion, estamos hablando de una comedia cargada de humor negro en la que un chaval es diagnosticado como sociópata e intenta luchar contra sus instintos asesinos. Con giros de guion brutales e inesperados, el título es una especie de The Thing cachonda, muy correcta en contenido y continente pero a la que le falta alma. No acabó de convencerme ni me dejó con ganas de un segundo visionado, aunque igual cambio de opinión al verla en el festival de terror de Molins, esta vez a horas más decentes y con menos sueño en el cuerpo.


Y, por fin, le tocaba el turno a la que está siendo una de las películas más polémicas de este año, la vuelta de Rob Zombie con su 31. Tras los varapalos recibidos por crítica y fans durante las últimas semanas, íbamos con las expectativas a ras de suelo. Tal y como hemos comentado con varios compañeros estos últimos días, a Zombie no le pido más que una ambientación sucia y lúgubre, además de ese “espíritu sureño” que caracteriza sus películas. Y desde luego que hago bien en no pedirle más, porque estamos ante la película más floja de su filmografía en todos los sentidos posibles. Pero no por eso deja de ser un producto muy entretenido con cantidades ingentes de diversión, unos personajes caricaturescos y tremendamente grotescos. Continúa, en formas, el espíritu de La Casa de los 1000 Cadáveres, siendo 31 también un pasaje del terror en toda regla en el que lo único que importa es ir avanzando a través de los horrores que deparan a los protagonistas con tal de intentar sobrevivir, como si de Perseguido en clave de terror se tratara. Eso sí, a diferencia de la ópera prima del polémico realizador, en este caso la cinta se desinfla a marchas forzadas y hace que tenga la misma tensión que en un torneo de ajedrez. Sherri Moon sigue siendo insoportable como actriz, así que le pondremos velitas a la Santa Muerte para que Zombie prescinda de ella en sus próximas películas. Sabemos que nunca hará una película de 10, pero oye, seguro que con una actriz más creíble podría sacar algo mucho más potable. Mientras tanto, disfrutaremos sin prejuicios de sus trabajos.


Por la tarde, y tras una tormenta que amenazó con convertir las calles de Sitges en un Tutuki Splash improvisado, tocaba el turno de uno de mis puntos fuertes del festival: la proyección de Bubba Ho-Tep con la presencia de los míticos Don Coscarelli y Bruce Campbell.
¿Qué vamos a decir de la película a estas alturas? 14 años después de su estreno es ya un clásico de las comedias de terror, con un punto filosófico de trasfondo (aún a día de hoy me sigue sorprendiendo aplicar el término “filosófico” a un papel interpretado por Campbell) e incluso pinceladas dramáticas. Una joyita que nunca ha sido lo suficientemente reconocida y que, con los años y la experiencia, es como el buen vino: mejora con los años.

La sesión de preguntas y respuestas posterior fue absolutamente hilarante, con un Campbell en estado de gracia troleando al traductor, el cual pasa desde ya a ser nuestro nuevo héroe anónimo y que se integró a la maravilla en el espectáculo del humor que es el mítico actor. Tanto Coscarelli como Campbell soltaron anécdotas, consejos, vivencias, chistes, bromas varias… durante casi media hora, pasando posteriormente a una sesión de firmas improvisada a la entrada del Retiro. Una tarde de aquellas para enmarcar en la memoria. Menudos genios.
Por último llegaba, por fin, el título que más ganas tenía de ver en esta edición. Y es que, antes del hype que se generó en la prensa tras el supuesto desmayo durante su proyección en el festival de Toronto, su argumento me llamó muchísimo la atención y me invadió la curiosidad de ver cómo trataría el tema del vegetarianismo en una supuesta historia de caníbales. Lo que sí que tenía claro es que la reacción de la prensa sería probablemente exagerada y que no habría para tanto. Efectivamente, no me equivoqué: Raw es cruda y visceral, pero no tan explícita como cabría esperar tras esa publicidad gratuita de la prensa. En resumen, no estamos hablando de una película de casquería, sino de un coming of age brutal sobre el despertar sexual ante una vida de represión que utiliza el vegetarianismo y el canibalismo como mera metáfora. Estoy seguro de que comenzarán a llover las críticas de los que esperaban más sangre y de los que se quedan en la superficie de la historia, pero su realizadora Julia Ducournau presenta en su opera prima una historia potente, con guion sólido y actuaciones excelentes que la convierten en firme candidata a llevarse más de un galardón en esta edición del festival. Una pequeña joya que podríamos integrar en la corriente del nuevo extremismo francés junto a títulos como Martyrs o A L’Intèrieur y que, sin ser tan explícita, tiene tanto o más que decir que los ya clásicos modernos de Pascual Laugier y el dúo Bustillo/Maury. No sé vosotros, pero yo he quedado total y absolutamente prendado de ella y, a 2 meses para que se acabe el año, es firme candidata para encabezar mi top 10. Una maravilla escrita y rodada con una sensibilidad y un savoir faire poco habitual para ser el primer trabajo de su realizadora, a quien seguiremos muy de cerca (tal y como ella amenazó hacer con nosotros durante su discurso previo a la proyección) porque es, sin lugar a dudas, una de las jóvenes esperanzas del fantástico.


Ya vamos entrando en la recta final. Pero no os preocupéis, mantened lejos a la depre, que en poco menos de un mes seguimos en el Festival de Terror de Molins de Rei y, antes incluso, en el Cardoterror. Y obviamente en Cine Domingo no nos vamos a perder una. ¡Que no pare la fieshta!



jueves, 13 de octubre de 2016

Festival de Cine de Sitges 2016 Días 5 y 6

Aquí seguimos en Cine Domingo con la crónica del Festival de Cine Fantástico de Sitges. Han sido dos días interesantes y un poco pasados por agua.

Día 5: Martes 11 de octubre

En primer lugar, acudimos al nuevo Espacio Cocoon dedicado a la Realidad Virtual donde se podían ver distintos cortos, documentales y series mediante este tipo de imagen en 180º. Estuvimos probando el corto de terror Catatonic ambientado en un psiquiátrico y resultó una experiencia divertida e inquietante.

Seguido a esto fuimos a ver la remasterización que ha hecho J.J. Abrams del clásico de culto del 79 Phantasm. Además contamos con la presencia de honor de su director Don Coscarelli que dio un discurso inicial y al acabar el pase estuvo respondiendo a las preguntas del público. Cine Domingo grabamos el Q&A completo para que lo podáis disfrutar y conozcáis un poquito más a esta gran figura del cine de género.


A la tarde acudimos a los seriales de la carpa de Movistar+ situada en la Platja de la Fragata a ver el estreno de Tú, yo y el Apocalipsis y el primer capítulo de la segunda temporada del bombazo Mr. Robot.


Día 6: Miércoles 12 de octubre

El día comenzó de relax de nuevo en la carpa de Movistar+, esta vez para ver cuatro capítulos de una serie bastante innovadora e incomodante llamada Likely Stories.

A continuación acudimos al estreno del documental Fantasticozzi que gira entorno a unas entrevistas realizadas al cineasta Luigi Cozzi que además nos acompañó encantado en el pase. La película que fue proyectada en italiano sin subtítulos muestra un recorrido por la filmografía de Cozzi así como más películas del género fantástico contemporáneas a él.


Acto seguido la sala Brigadoon se llenó hasta arriba para la proyección de 99.9 de Agustí Villaronga. No es para menos porque contamos con la presencia de la actriz Terele Pávez (Los Santos Inocentes, El día de la Bestia, etc) que este año se lleva el premio Nosferatu del festival. La película cuenta con una atmósfera angustiante y narra la búsqueda de una mujer de respuestas acerca de la muerte violenta del padre de su hija en un pueblo de la España profunda.


Por último, fuimos al pase en el Prado de la película Remainder. Una coproducción británica y alemana que narra la historia de un chico que tras sufrir un accidente y despertar del coma ha perdido todos sus recuerdos y decide recrear sus fugaces visiones mediante actores y escenarios ficticios. El ritmo de la película es algo dispar y pese a empezar muy bien hacia el nudo se alarga y realentiza más de la cuenta tornando el final un poco más predecible de lo que cabría esperar. A pesar de eso es un film fresco, joven y rompedor.


¡Tendréis también crónica en vídeo de estos dos días del festival en nuestro canal de Youtube!

Margot


miércoles, 12 de octubre de 2016

Festival de Cine de Sitges 2016 día 4

Siempre hay un día de Sitges que es más flojo, en el que no las tienes todas de que vayas a ver algo decente. Además, siempre el lunes de festival suele tener menos actividades que el resto de días, con lo que suelen ser días tranquilos. Menos mal que en Sitges nunca nada es cómo te lo esperas, porque por la tarde nos llevamos una de las sorpresas más agradables del festival.


El día comenzaba pasado por agua y con un retraso considerable para la proyección de Blair Witch, la vuelta a los bosques de Maryland que formaron parte de la película que probablemente más ayudó al boom de los found footage. Esta nueva entrega supone la secuela directa a la primera entrega, sin tener nada que ver con la fallida El Libro de las Sombras (The Blair Witch Project 2), y narra la historia del hermano de Heather, el cual cree que su hermana podría seguir perdida en el bosque tras aparecer una nueva cinta con vídeos de su investigación. Pero estamos hablando, al fin y al cabo, de un remake encubierto, con situaciones muy similares pero usando tecnología moderna: mini-cámaras en la oreja, drones… todo ello regado con estúpidos e innecesarios sustos fáciles de subida de volumen que no genera ni la más mínima tensión, salvo en ciertas secuencias absolutamente claustrofóbicas de los últimos 15 minutos de metraje.
En el apartado técnico no encontramos ni la más mínima señal del sello Wingard, suponiendo este trabajo mi primera decepción con el realizador norteamericano. Exceso de jumpscares, personajes insulsos y de una previsibilidad ridícula no son palabras que jamás hubiera creído que aplicaría a alguien que ha aportado bocanadas de aire fresco para el género en los últimos tiempos como You’re Next, The Guest o A Horrible Way to Die. Muy mal sabor de boca y un abucheo más que merecido.


Por la tarde le tocaba el turno a la belga Mon Ange. Siendo sinceros, no esperaba ni sabía absolutamente nada de este título, puesto que mi único motivo para ir a la sesión era ver un corto para mí muy especial ya que está realizado por los usuarios del club social donde trabaja mi pareja. Lástima que en la presentación del mismo no ubicaran muy bien de dónde venía el trabajo, con lo cual creemos justo reivindicar que el la proyección de este corto en un marco tan especial como el festival de Sitges se debe a un concurso de cortometrajes organizado por AREP (Associació per a la Rehabilitació de les Persones amb Malaltia Mental) en el que se pedía que se hiciera un corto representando una discapacidad física. En este caso el concurso lo ganó el Club Social Espai 3 con su corto Triunfo Sordo, un divertido corto realizado y escrito por los propios usuarios del club que narra mediante gags las ventajas de tener sordera: desde no escuchar a tu jefe cuando te echa la bronca a no tener que escuchar cantar a Paquirrín. Una iniciativa muy especial que esperamos que se siga realizando durante muchos años.


Tras la proyección del corto, dio inicio la proyección de Mon Ange con la presencia de sus productores, su director y su guionista. Sin saber nada de ella, esta fantástica (en los dos sentidos) historia de amor entre un chico invisible y una chica ciega me sedujo poco a poco con su poesía visual. Sin llegar al arte y ensayo, Mon Ange es un trabajo de aquellos especiales, que se cuecen a fuego lento, en el que son tan importantes las palabras como las gestos y las miradas, en el que los personajes crecen dentro de ti y te arrastran a un remolino de sensaciones y emociones como el que ellos mismos viven. Una maravillosa experiencia, aunque en ocasiones su guion peque de ser relativamente efectista. Mención especial a su protagonista Fleur Geffrier, quien pasa prácticamente todo el metraje sola en plano.

No hay mal que por bien no venga, y por suerte nos llevamos una de las mayores sorpresas del festival precisamente con uno de los títulos en los que teníamos menos esperanzas puestas. Qué grande es el cine.

The British Corner: All you need is cash

Hi, Britishness lovers! Bienvenid@s a una nueva entrega de The British Corner.
El Cinedominguer Napoleón Wilson, fiel seguidor del blog y de ésta sección, se declaró fan incondicional de THE RUTLES en la reseña que tiempo atrás hice de la película Magical Mystery Tour de The Beatles. Y como no quiero defraudarle, aquí traigo la reseña que le prometí: vamos a echarle un vistazo a ALL YOU NEED IS CASH. Pero antes, hagamos un poco de biografía de The Rutles.


Obviamente, como salta a la vista, The Rutles es la parodia cómica del grupo The Beatles. Fue creado por el Python cantarín, Eric Idle, y el estrecho colaborador del grupo Neil Innes en 1975. A Innes (Ron Nasty, álter ego de John Lennon) e Idle (Dirk McQuickly/Paul McCartney) se les unieron Ricky Fataar (Stig O'Hara/George Harrison) y John Halsey (Barry Wom/Ringo Starr), formando así el peculiar cuarteto. A pesar de que originalmente sólo se ideó para un sketch del programa de Idle Rutland Weekend Television, fué tal el éxito que cosecharon que decidieron hacer una película sobre la ficticia historia del grupo, llegando incluso a grabar varios discos.

Ahora ya podemos entrar en materia: All You Need Is Cash es una producción británica del año 1978, catalogada como comedia y dirigida por el tándem Eric Idle-Gary Weis. Es una visión satírica de la carrera de The Beatles (parodiando el título de su canción All You Need Is Love), mediante lo que conocemos como falso documental.

Ciertamente, de la película no hay mucha trama que explicar: quienes conozcan más o menos bien la carrera de The Beatles reconocerán cada escena paso a paso, la única diferencia está en la sátira. Por ejemplo: el local Rat Keller de Hamburgo (en lugar del Kaiserkeller), la empresa Rutle Corps (en lugar de Apple Corps), el concierto en el Che Stadium (en lugar del Shea Stadium)...

El narrador (Eric Idle) nos va explicando la historia del grupo, desde sus orígenes hasta la disolución, hablando y entrevistando a personas que los conocieron. Absolutamente todo tiene que ver con los mismos acontecimientos por los que pasaron The Beatles: la banda se forma en Liverpool, tocan en The Cavern, viajan en sus primeros años a Alemania, la célebre primera actuación en el Ed Sullivan Show...
A pesar de no ser un gran proyecto, se debe decir que All You Need Is Cash cuenta con un reparto de lujo en el que aparecen grandes actores o cantantes de la talla de Dan Aykroyd, John Belushi, Bill Murray, Mick Jagger, Paul Simon... Incluso el Beatle George Harrison (conocida era su gran amistad con los Monty Python) se presta a un pequeño papel, haciendo las veces de periodista.

En un intento de querer darle más "seriedad" (irónicamente hablando, claro) a la película, se utilizan imágenes reales grabadas de la época de The Beatles, como por ejemplo escenas de fans esperando a la puerta del Cavern original, la multitudinaria recepción que tuvieron en el ayuntamiento de Liverpool o algunos de sus conciertos en América.


Curiosamente, al igual que pasó con "Magical Mystery Tour", "All You Need Is Cash" es de tan corta duración (70 minutos) que también fue estrenada como "tele-film" por la BBC. Es una pequeña joya que no se debe pasar por alto, sobre todo para los fans más incondicionales de The Beatles, pues es inevitable (hablando desde la experiencia propia) que se escape alguna carcajada incluso al recordar alguno de los momentos más delicados de la historia del cuarteto original. Las canciones parodiadas son fácilmente reconocibles, al igual que los personajes resultan rápidamente identificables con los reales. Una auténtica delicia. Como apunte extra, destacar que ésta película sirvió de inspiración años más tarde para la realización de la también película-falso documental "This is Spinal Tap".


Nos leemos en la próxima entrega. Ta-ra, lads!