martes, 18 de julio de 2017

18 Fantosfreak - Día 1

¡Dominguers!


Pues ya está aquí la decimoctava (que se dice pronto) edición del Fantosfreak y acabamos el primer día con dos sensaciones enfrentadas: arrepentimiento por no haber visitado antes el festival y alegría por haberlo descubierto. “¿Pero cómo cojones me estaba perdiendo esto?” es lo que pensaba mientras llegábamos, con el tiempo justo (acostumbrado a poder apurar y no tener problemas para escoger dónde sentarme), para toparnos con un parque repleto de gente. Y remarco repleto porque fue alucinante ver a cientos de personas de todo tipo y de todas las edades en sillas, en el suelo, en bancos y muros, a uno y otro lado de la pantalla, disfrutando de una sesión de cortometrajes.  

Imágenes cedidas por la organización del festival

El Fantos es sin duda un festival de éxito. No solo por su poder de convocatoria, que también, si no sobretodo por el hecho de acercar el cortometraje fantástico a un público que probablemente no visite habitualmente festivales del género ni consuma este formato. Porque no veo al grupo de señores y señoras octogenarios que teníamos a un par de filas de distancia visitando Sitges o Molins ni viendo cortometrajes de terror en sus hogares, la verdad. Pero tampoco les vi levantarse e irse escandalizados. Y ese es, precisamente, el gran éxito del festival de cortos freaks y de terror de Cerdanyola: acercar un formato y un género a un público que puede no ser el habitual.

Precedido de un concierto cada día, de lunes a jueves se proyectan 44 trabajos a competición, los cuales optan a suculentos premios que hacen un buen apaño a cualquier realizador amateur o no profesional para poder tirar adelante nuevos proyectos. El hecho de contar en su parrilla con cortometrajes de presupuestos muy diversos (de 0 a vete-tú-a-saber-cuanto) y darles a los realizadores amateur la oportunidad no solo de proyectar su trabajo ante cientos de personas, si no de optar a esos premios, demuestra quién son, de dónde vienen y cuánto conocen los organizadores del festival esta situación.

La primera noche la abrió la presentación de Rafa Dengrà y el psicotrónico vídeo de presentación del festival con la temática de este año, los exorcismos, representada en un infernal karaoke freak show titulado como El Fantoscista. No os voy a hacer spoilers porque, al finalizar el festival, lo podréis ver íntegramente en sus RRSS… y no tiene desperdicio.

Con intros e interludios que hacen gala del espíritu del festival (enormes esos Garci Superstar con un Jose Luís Garci divagando a toda castaña como si fuera hasta las cejas de algo), los cortos se sucedieron con (en gran medida) respeto por los trabajos proyectados y por el resto del público. Es difícil que se haga el silencio entre cientos de personas, pero sí que cabe decir que prácticamente la totalidad de los presentes éramos conscientes de que, a pesar de estar en un parque en medio de Cerdanyola, estábamos viendo cine. Si bien el volumen se queda algo justo para tantísimo público, la calidad de la proyección es buena y es todo un detalle que se proyecten también los subtítulos a la inversa para la gente que está sentada al otro lado de la pantalla, novedad de este año que se aplaudió y vitoreó por parte de todo el público. Menudo detallazo.

Imágenes cedidas por la organización del festival
El bloque del primer día lo abrió el corto mexicano Suspendido de Fran vidal. Un frenético e intenso thriller que, no sé si por la localización escogida, me recordó en cierto modo al gran trabajo de nuestro amigo Vicente Ruíz de León, Una Historia de Violencia en cuanto al desarrollo de la acción y esos planos tan angustiantes. La historia se presenta con un hombre despertando desorientado y sin recordar nada en una habitación. Intenta recordar quién es y qué hace ahí. Cuando se atan los hilos, la situación toma un siniestro giro.

Sin duda, un trabajo sorprendente, bien planteado y ejecutado que demuestra la capacidad sorpresiva del cortometraje.

Le Sommet Bleu (“La Cima Azul”) es un trabajo de animación sin diálogos de Julien Piau que cuenta la historia de tres osos los cuales deciden realizar una expedición a una cima (efectivamente, una cima azul) que resultará trágicamente cómica. Breve, divertido y con un final de aquellos de “¿Pero qué coño…?”.

El turno de Annunaki llegó, y su director Alberto Noriega subió a la palestra para presentarlo. Relata la historia de dos aficionados a la ufología que deciden ir a hacer pruebas de agua a un sitio donde cayó un supuesto meteorito, desencadenando un seguido de consecuencias cada vez más delirante. Un trabajo sin presupuesto ni guión, claramente amateur, con buenas ideas que podrían haber estado mejor ejecutadas.  

Imágenes cedidas por la organización del festival

El cuarto cortometraje de la noche fue Uncanny Valley. Mezclando animación 3D propia de videojuegos con imagen real en un tremendo despliegue de medios, nos plantea una historia con desenlace ciertamente críptico y abierto a la interpretación, pero con un potente mensaje de fondo en un futuro distópico en el que existen los adictos a la realidad virtual. Un trabajo visualmente espectacular orquestado por la batuta del argentino Federico Heller.

Decorado es un corto de animación que es puro nihilismo. A pesar de su cómico arranque, lo sórdido y trágico va ganando terreno hasta desembocar en un final que deja incluso mal cuerpo. Con gags encadenados, en un principio sin relación aparente entre ellos, su protagonista se plantea el hecho de que todo lo que le rodea sea un decorado. Y es que, como bien nos plantea, el mundo es un maravilloso escenario pero tiene un reparto deplorable.
Enorme trabajo del coruñés Alberto Vázquez que se alzó con el Goya a mejor corto de animación. Y con razón.

Vanzheimer es un curioso corto amateur con un trabajo de edición y montaje de divertidísima serie Z realizado por monitores y usuarios del centro ocupacional Caviga para personas con discapacidad intelectual en el que las neuronas de un hombre se enfrentan a Jean Claude Van-Damme. Una divertida y entretenida forma de explicar el alzheimer.

El siguiente turno fue para María Fernanda In Time, presentado por su director Xavier Pijuan y su protagonista Pere Costa (que jugaba en casa, ya que es de Cerdanyola), un divertidísimo corto de comedia y ciencia ficción en el que el amor de una madre provoca un desgarre en el continúo espacio-tiempo. Hecho con cuatro chavos y mucha pasión, es un modesto trabajo que ha dado la vuelta al mundo y acumulado premios en Berlín, USA, Nueva Zelanda y un larguísimo etcétera. Muy pero que muy fan del detalle/guiño de la taza de Regreso al Futuro

Imágenes cedidas por la organización del festival
Una hilarante advertencia de que el corto que se iba a proyectar no era apto para menores apareció en pantalla para dar paso a Kookie, el primer film de terror de la velada. Protagonizado por una adorable niña que me dejó boquiabierto con su tremendamente natural actuación (Ava Jamieson se llama la criatura y al loro con el nombre porque, si decide seguir trabajando en el cine, llegará lejos… seguro), el trabajo del canadiense Justin Harding mezcla el terror contemporáneo con las historias de terror noventeras que tanto recuerdan a series como Pesadillas o El Club de Medianoche, en una divertida a la par que terrorífica historia de una lección maternal que sale horriblemente mal. Tira de recursos fáciles y golpes de efecto para impactar, pero su tono equilibrado y la inocencia que aporta el personaje de la niña le dan un toque especial que la convirtió en uno de los trabajos más disfrutables de la noche.

Save era ya un trabajo conocido para un servidor, pero el mal cuerpo que deja en poco más de 4 minutos apareció del mismo modo que lo hizo la primera vez que lo vi en la pasada edición del Festival de Terror de Sabadell. Un cortometraje sobresaliente realizado a caballo entre España y Alemania por el realizador Iván Sáinz-Pardo que acumula premios y selecciones a lo largo y ancho del globo.

Garden Party fue el tercer trabajo de animación de la noche (sin contar las partes animadas de Uncanny Valley). Ranas y sapos campan a sus anchas por una casa de lujo sospechosamente vacía, para desembocar en un final que, aunque algo previsible, choca y hace reír por igual. Un trabajo de diversos animadores franceses con un resultado genial.

Imágenes cedidas por la organización del festival
La velada no podía acabar mejor que con el último trabajo hasta la fecha de nuestro amigo Sergio Morcillo, quien está actualmente a punto de rodar su nuevo cortometraje Gotas. Y es que su You’re Gonna Die Tonight acumula ya más de 50 selecciones en festivales de género de todo el mundo, siendo uno de los cortometrajes de terror nacionales con más recorrido del pasado año. Lo hemos podido disfrutar en multitud de proyecciones y festivales, pero siempre es un placer ver de nuevo como Mónica Aragón se enfrenta al Jaker en esta mezcla de slasher y home invasion con clase y estilo.

Hoy continúa la fiesta con otros 11 trabajos para disfrutar mientras tomas el fresco. ¿Te vas a quedar en casa? No seas tonto como yo y sal hoy mismo a descubrir esta maravilla de festival que es el Fantosfreak. No te vas a arrepentir.

Óscar Lladó

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