Un año más vuelven a la carga los amigos del festival de cine oriental de Vic, y nosotros también hemos vuelto para ver lo que se cuece y manteneros al día de sus actividades a la vez que os animamos a que os paséis a echarle un ojo.
Ayer en nuestro primer día (segundo desde el inicio del festival) recogimos nuestras acreditaciones, nuestro ejemplar del Kung- Fu Girls, algunas pelis de Trash-O-Rama y recibimos un regalico de bienvenida por parte de nuestro amiguete Fernando al cuál le mando un abrazo desde aquí.
Tras tan caluroso recibimiento, entramos al Vigatà dispuestos a disfrutar de Iron Angels, la segunda peli del día. Una cinta de acción y artes marciales Hongkonesa dónde un grupo de mercenarios (compuesto por un chico y dos chicas) cumplen la misión de acabar con una peligrosa banda criminal.
Una película con algún que otro fallo de guión, pero muy divertida dónde las mujeres son las que reparten candela a base de unas buenos e impecables combates de Kung-Fu.
Tras un descanso para comer, pasamos por la biblioteca dónde se proyectaba Cinema Hong Kong: The beauties of the Shaw studio. Un documental cooproducción Hong Kong/USA, que nos ofrece un repaso sobre las actrices que formaron parte de la cartera de la mítica Shaw Brothers a través de las diferentes etapas de la productora.
Un interesante documental breve y conciso, que nos abre una ventana a la variedad de géneros que tocaba la productora, a la vez de enseñarnos el papel que jugaban las mujeres en el cine Hongkonés en ése entonces y cuál fue su evolución.
Después de tan interesante documento, nos hemos dirigido de nuevo al Vigatà para ver Moriyamachu Driving School. Un melodrama Japonés dónde un universitario un tanto especial, se reencuentra un amigo del instituto que ahora es miembro de la Yakuza y retoman la relación a medida que asisten a clases de autoescuela.
Una cinta simpática y divertida, que habla sobre la juventud, las relaciones humanas y el papel del individuo frente a la sociedad.
Y para acabar el día, tras una suculenta cena, nos dirigimos a la Bassa de los hermanos para disfrutar de Strange tales of love and strangers. Una interesante y profunda película nipona que, a través de un desarrollo lento, reflexiona sobre el destino, el perdón, el olvido y el amor con una serie de historias cruzadas que tienen a una alumna de intercambio y a un fantasma como nexo común.
Película que hemos podido disfrutar con la presencia de su director y actriz principal, los cuáles han hecho una ronda de preguntas y respuestas al acabar la peli.
Y hasta aquí nuestro primer día en el festival de Vic. Os animamos a entrar en su web y consultar su programación con tal de que os hagáis con unas entradas para disfrutar de buen cine asiático.
¡Dominguers! Seguimos con la fiesta en
el Fantosfreak. Ayer tuvo lugar la segunda jornada y hoy se
comienzan a notar las consecuencias de dormir poco y mal. ¿Llegaremos
al viernes vivos? ¿O tendremos que ponernos una sonda de café
directa a vena? ¡Hagan sus apuestas!
La noche del martes contó con
bastante más público que el lunes (el boca-oreja y los que
repetimos del lunes arrastrando a más gente con nosotros hicieron su
parte). Las cifras comentadas por la organización hablan de más de
1.500 personas que se acercaron al parc del turonet para
disfrutar de un nuevo bloque de cortometrajes a competición. La nota
negativa de la noche la puso el hecho de que un porcentaje muchísimo
más alto que el lunes fue simplemente para tomar el fresco, sin
ningún tipo de respeto por el público que intentaba prestar
atención a los cortometrajes. Desde aquí hacemos un llamamiento a
todas aquellas personas que vais por pasar el rato y no respetáis ni
el trabajo ajeno ni el derecho de los demás a disfrutar de los
cortometrajes e instamos a que os quedéis en vuestra puta casa a
dar por culo a quien os apetezca en vez de joder el ocio al
personal. Será que no tenéis una ciudad grande, y será que el
parque no tiene el suficiente espacio como para que os vayáis a otra
parte si queréis charlar, porque un festival de cine no es lugar
para ello. No es tan difícil de entender, pedazo de garrulos.
Dejando de lado a la escoria que
decidió ayer pasearse por allí, el nivel de los cortometrajes fue
algo más bajo en general que el de la sesión inaugural, pero aun
así contamos con trabajos interesantes durante algo más de dos
horas. Una noche más oscilando entre la comedia, el terror, la
animación, el drama y la ciencia-ficción, 11 nuevas propuestas
entraron por nuestras retinas.
La noche comenzó con un concierto
tributo a Eskorbuto y Parálisis Permanente que dio
paso a la presentación por parte del equipo de Lopetegui
Productions de su webserie La Leyenda de la Princesa
Tetasuko, cuyos 4 capítulos se irán emitiendo durante el
festival. Risas moderadas en un primer episodio algo irregular, pero
la serie promete y estaremos encantados de ir viéndola durante los
próximos días.
Imágenes cedidas por la organización del festival
El bloque de trabajos a competición
se abrió con Recall, un corto húngaro dirigido por
Daniel Reich (sí, el apellido da juego, lo sabemos) cuya
mayor bondad es su apartado técnico, especialmente en lo que a los
aspectos visuales se refiere. Fotografía y color magníficos, planos
preciosistas e incluso bucólicos… para una historia que se
extiende demasiado para concluir de la forma en que lo hace.
Excesivos 20 minutos para un metraje que se desinfla poco a poco.
Invasion Dayfue,
para un servidor, una de las sorpresas de la noche. De muy corta
duración, este trabajo de final de carrera cuenta con un
impresionante despliegue de VFX en el que se nos muestra París
atacada por extraterrestres. Una historia sencilla en el que lo único
importante es, al fin y al cabo, el apartado visual… y, desde
luego, es tremendo.
En tercer lugar llegó la propuesta
más dramática de la noche, uno de mis cortometrajes favoritos del
Cryptshow 2016, la tremendísima patada en la boca que es The
Disappearance of Willie Bingham, trabajo australiano dirigido
por Matt Richards en el que se nos presenta un mundo en el que
se ha privatizado la gestión de las instituciones penitenciarias. Se
crea un nuevo tipo de condena: una ejemplar en la que se somete, poco
a poco, a cirugías para amputar partes del cuerpo del criminal. ¿Y
quién escoge qué amputar y cuándo dejar de hacerlo? Los familiares
de su víctima.
Devastador, estremecedor y violentísimo
aun sin mostrar demasiada carnaza, nos lleva al debate interno entre
nuestro sentido de la justicia y el derecho a la vida y a una muerte
digna que debería (¿o no?) tener cualquier persona,
independientemente de los actos que haya cometido durante su vida.
Personalmente me parece un trabajo magistral que, sin lugar a dudas,
merece el amplio recorrido por el circuito festivalero del que está
disfrutando.
A pesar de su totalmente antitético
tono respecto a The Disappearance of Willie Bingham, el
siguiente trabajo, Metube 2: August Sings Carmina Burana,
lo tenía muy difícil para mantener el nivel respecto a la anterior
proyección. Y, efectivamente, no lo consiguió pese a su despliegue
de medios y VFX (impresionante ese tiovivo de varios pisos) o, por lo
menos, no conseguí comulgar con la propuesta en ningún momento. Una
especie de videoclip largo, surrealista y psicodélico que pasa sin
pena ni gloria. Personalmente me pareció un desperdicio de medios y
recursos tremendo… pero también es cierto que no soy muy amigo de
esta clase de producciones.
El Día de los Espíritus
Asesinos, quinto cortometraje a competición, es un trabajo
clarísimamente amateur, con una historia simplona y un reparto en el
que claramente el realizador ha tirado de amigos y conocidos para
llevar a cabo el proyecto. Los efectos digitales, curiosos y logrados
(dentro de las posibilidades de su presupuesto probablemente
inexistente, claro), son lo más destacable de este trabajo en el que
está claro que prima la pasión y las ganas de hacer cine,
independientemente de los recursos técnicos y humanos con los que
contaron para llevarlo a cabo.
Uno de los platos fuertes de la noche
(aunque prácticamente nadie fuera consciente de ello, únicamente
los que tuvimos la suerte de verlo antes) fue el corto gallego
Einstein-Rosen, dirigido por la realizadora Olga
Osorio, y los aplausos al acabar fueron buena muestra de ello. Y
es que el film gestiona de forma inteligente los recursos y
posibilidades con los que cuenta para narrar esta entrañable
historia cargada de humor y ciencia, contando además con un elenco
de actores tan maravilloso como poco conocido. Sin duda alguna, si el
mundo es un lugar justo, os hartareis de escuchar el título de este
cortometraje por todas partes. Esperamos y deseamos que cuente con
todo el éxito del mundo. Será merecido al 100%.
La parrilla siguió adelante con el (si
no me equivoco) único corto de producción local. Rodado en
Cerdanyola, Apocalipsis Año Cero es un trabajo amateur
y familiar. Tan familiar es que el corto está protagonizado por el
propio director, su mujer, sus hijas y su suegro, lo cual le da ese
toque entrañable. Una historia muy sencillita y sin artificios que
bebe del terror clásico con la que el realizador tomó la
inteligente decisión de no alargarla demasiado para que la falta de
medios no significara un problema.
Otro de los highlights de la
noche fue la delirante L’Ours Noir. Rodado entre
Francia y la Bélgica francófona, este inclasificable trabajo parece
estar realizado por Jean-Pierre Jeaunet puesto de tripis
después de haberse obsesionado con slashers ochenteros de
tono campy. Una pareja gay interracial a punto de casarse, un
naturista amante de Nietzsche, una mujer de esas de “yo no soy
racista/sexista/homófoba/whatever PERO…” y un tipo cuyo
único interés parecen ser los carbohidratos y el hipismo,
pasean por un parque natural cuando se toparán con la presencia de
un oso cabrón con el que no funciona ningún tipo de prevención.
Gore, humor absurdo y muchas risas en un trabajo llevado a cabo con
el gamberrismo como bandera, de aquellos que se disfrutan el triple
en un festival.
La noche comenzaba a tocar a su fin con
la proyección de Ven a Mí; violento y visceral
(nunca mejor dicho) trabajo de terror proveniente de tierras
mexicanas que tira de un recurso al que ya no estamos demasiado
habituados debido al flanderismo social que nos invade:
mostrar a niños como víctimas, además de forma muy directa y
cruda. Un trabajo sin tapujos, breve e impactante, con un toque
sobrenatural.
El penúltimo cortometraje del bloque
fue La Nuit Je Danse Avec la Mort. Si ya hablábamos
antes de tripis refiriéndonos a L’Ours Noir, en este
caso hablamos ya de contenedores gigantes de LSD y el equipo entero
bañándose en él mientras desarrollan el guion y ven, de fondo,
Drive y The Neon Demon. Estamos hablando
de un trabajo de animación que habla de la muerte, la vida, el amor
y la pasión de forma críptica y muy visual. Sugerente… sin más.
Por último, otra nueva dosis de
terror vino de la mano de Monsters, un trabajo
estadounidense que cuenta con un memorable doble plot twist
que te deja petrificado. En él se nos explica la historia de una
niña que vive encerrada en un búnker debido a que el exterior está
repleto de peligrosos monstruos. Inteligente, fresca y original
propuesta de Steve Desmond, un realizador a seguir muy de
cerca por parte de los amantes del cine fantástico.
En unas horas nos vemos de nuevo por
Cerdanyola, dominguers. ¡Que no pare la fiesta! Yo, mientras tanto,
me voy a tomar el octavo café del día.
Hello, Dominguers! Es hora de ponerse el bombín y preparar el té, porque llega una nueva entrega de The British Corner.
Hoy vamos a poner nuestros ojos en la que seguramente es por antonomasia la leyenda medieval más conocida de la historia de Gran Bretaña. Y es que, ¿quién no ha oído hablar del REY ARTURO y sus imponentes Caballeros de la Mesa Redonda? Excalibur, la Reina Ginebra, la Dama del Lago, Camelot... Decenas de películas se han hecho sobre tan noble personaje, pero como ya sabéis lo mío es el humor (ser inglés es lo que tiene), así que vamos a recordar la versión más disparatada del mítico rey de los bretones. ¿Y quienes otros iban a estar a cargo de tanta locura que no fueran los descarados MONTY PYTHON? Revisionemos otro de sus míticos clásicos: LOS CABALLEROS DE LA MESA CUADRADA (en inglés, MONTY PYTHON AND THE HOLY GRAIL).
Los Caballeros de la Mesa Cuadrada es una producción británica del año 1975, catalogada como comedia y dirigida por el tándem Terry Jones-Terry Gilliam. Es una alocada adaptación de las aventuras del Rey Arturo, siendo el segundo largometraje del grupo humorístico pero el primero con un guión y sketches completamente nuevos (el primero, And Now for Something Completely Different, era una compilación de sketches de las dos primeras temporadas del Monty Python Flying Circus).
Refrescando un poco rápido la leyenda del Rey Arturo, sabréis que narra la vida de un joven que es coronado rey de Inglaterra tras ser el único que consiguió extraer una espada clavada en un yunque, y cuya misión era unificar y pacificar todos los reinos de Gran Bretaña. En el famoso Castillo de Camelot, se rodea de otros grandes y nobles caballeros con los que funda la Orden de la Mesa Redonda, en dónde cada uno contaba sus fantásticas batallas contra dragones y otras bestias por ésos bosques y tierras de Dios en la búsqueda del Santo Grial.
Pero ay, amigos, que con los Monty Python ya sabemos que nada tendrá pies ni cabeza. En el año 932 DC, el Rey Arturo (Graham Chapman) y su fiel escudero Patsy (Terry Gilliam) recorren Inglaterra a ¿caballo? en busca de fuertes y valerosos caballeros que quieran formar parte de la prestigiosa Orden de la Mesa Cuadrada. No le resultará una tarea sencilla, pues constantemente se encontrará con situaciones surrealistas como campesinos revolucionarios marxistas o soldados aficionados a la colombofilia.
Tras observar la sabiduría de Sir Bedevere el Mago (Terry Jones) durante el proceso a una supuesta bruja, Arturo lo nombra caballero miembro de la nueva orden, a la que posteriormente se unirán Sir Lancelot el Bravo (John Cleese), Sir Galahad el Casto (Michael Palin), Sir Robin El-No-Tan-Bravo-Como-Sir-Lancelot (Eric Idle) y Sir No-Aparece-En-Ésta-Película. Los Caballeros ponen rumbo al mítico Camelot.
Pronto recibirán nuestros Caballeros un encargo directamente del mismísimo Dios: encontrar el Santo Grial. Nuevamente no lo tendrán nada fácil, pues en la búsqueda de la copa divina deberán hacer frente a despiadados seres tales como unos deslenguados soldados franceses, un caballero gigante de tres cabezas, dibujos animados asesinos, un harén de jóvenes señoritas sedientas de sexo, un conejo antropófago o el mismísimo Scotland Yard...
Hora y media de disparatada parodia de la Inglaterra medieval y de la leyenda del Rey Arturo, "Los Caballeros de la Mesa Cuadrada" es una excusa que los Monty Python utilizan en clave de sátira para atizar una ácida crítica a la sociedad inglesa contemporánea y a la vida moderna en general. La película fue rodada en un mes ante la falta de presupuesto, tan falto que incluso lo que parece un brillante gag (utilizar cocos para simular el trote de los caballos) resultó ser en realidad la solución a la falta de dinero para usar caballos reales, o el uso de efectos especiales muy simplones. No sólo los escasos recursos económicos hicieron resentir la película, si no también el grave problema de alcoholismo que por entonces atravesaba Graham Chapman, lo que convertía muchas veces el rodaje en un suplicio. Pero más allá de todo esto, hay que quedarse con los brillantes gags y con ése final que deja roto a cualquiera. Incluso puede parecer mentira que con tan pocos recursos lograran hacer un film que se ha convertido en película de culto, pero es que el talento de los Python no tenía precio ni barreras que lo pararan.
Pues ya está aquí la decimoctava (que se dice pronto) edición
del Fantosfreak y acabamos el primer día con dos sensaciones
enfrentadas: arrepentimiento por no haber visitado antes el festival
y alegría por haberlo descubierto. “¿Pero cómo cojones me
estaba perdiendo esto?” es lo que pensaba mientras llegábamos,
con el tiempo justo (acostumbrado a poder apurar y no tener problemas
para escoger dónde sentarme), para toparnos con un parque repleto
de gente. Y remarco repleto porque fue alucinante ver a
cientos de personas de todo tipo y de todas las edades en sillas, en
el suelo, en bancos y muros, a uno y otro lado de la pantalla,
disfrutando de una sesión de cortometrajes.
Imágenes cedidas por la organización del festival
El Fantos es sin duda un festival de éxito. No solo por su
poder de convocatoria, que también, si no sobretodo por el hecho de
acercar el cortometraje fantástico a un público que probablemente
no visite habitualmente festivales del género ni consuma este
formato. Porque no veo al grupo de señores y señoras octogenarios
que teníamos a un par de filas de distancia visitando Sitges o
Molins ni viendo cortometrajes de terror en sus hogares, la verdad.
Pero tampoco les vi levantarse e irse escandalizados. Y ese es,
precisamente, el gran éxito del festival de cortos freaks y de
terror de Cerdanyola: acercar un formato y un género a un público
que puede no ser el habitual.
Precedido de un concierto cada día, de lunes a jueves se
proyectan 44 trabajos a competición, los cuales optan a suculentos
premios que hacen un buen apaño a cualquier realizador amateur o no
profesional para poder tirar adelante nuevos proyectos. El hecho de
contar en su parrilla con cortometrajes de presupuestos muy diversos
(de 0 a vete-tú-a-saber-cuanto) y darles a los realizadores amateur
la oportunidad no solo de proyectar su trabajo ante cientos de
personas, si no de optar a esos premios, demuestra quién son, de
dónde vienen y cuánto conocen los organizadores del festival esta
situación.
La primera noche la abrió la presentación de Rafa Dengrà y
el psicotrónico vídeo de presentación del festival con la temática
de este año, los exorcismos, representada en un infernal karaoke
freak show titulado como El Fantoscista. No os voy
a hacer spoilers porque, al finalizar el festival, lo podréis
ver íntegramente en sus RRSS… y no tiene desperdicio.
Con intros e interludios que hacen gala del espíritu del
festival (enormes esos Garci Superstar con un Jose Luís Garci
divagando a toda castaña como si fuera hasta las cejas de algo), los
cortos se sucedieron con (en gran medida) respeto por los trabajos
proyectados y por el resto del público. Es difícil que se haga el
silencio entre cientos de personas, pero sí que cabe decir que
prácticamente la totalidad de los presentes éramos conscientes de
que, a pesar de estar en un parque en medio de Cerdanyola, estábamos
viendo cine. Si bien el volumen se queda algo justo para tantísimo
público, la calidad de la proyección es buena y es todo un detalle
que se proyecten también los subtítulos a la inversa para la gente
que está sentada al otro lado de la pantalla, novedad de este año
que se aplaudió y vitoreó por parte de todo el público. Menudo
detallazo.
Imágenes cedidas por la organización del festival
El bloque del primer día lo abrió el corto mexicano Suspendido
de Fran vidal. Un frenético e intenso thriller que,
no sé si por la localización escogida, me recordó en cierto modo
al gran trabajo de nuestro amigo Vicente Ruíz de León, Una
Historia de Violencia en cuanto al desarrollo de la acción y
esos planos tan angustiantes. La historia se presenta con un hombre
despertando desorientado y sin recordar nada en una habitación.
Intenta recordar quién es y qué hace ahí. Cuando se atan los
hilos, la situación toma un siniestro giro.
Sin duda, un trabajo sorprendente, bien planteado y ejecutado que
demuestra la capacidad sorpresiva del cortometraje.
Le Sommet Bleu(“La Cima Azul”) es un
trabajo de animación sin diálogos de Julien Piau que cuenta
la historia de tres osos los cuales deciden realizar una expedición
a una cima (efectivamente, una cima azul) que resultará trágicamente
cómica. Breve, divertido y con un final de aquellos de “¿Pero
qué coño…?”.
El turno de Annunakillegó, y su director
Alberto Noriega subió a la palestra para presentarlo. Relata
la historia de dos aficionados a la ufología que deciden ir a hacer
pruebas de agua a un sitio donde cayó un supuesto meteorito,
desencadenando un seguido de consecuencias cada vez más delirante.
Un trabajo sin presupuesto ni guión, claramente amateur, con
buenas ideas que podrían haber estado mejor ejecutadas.
Imágenes cedidas por la organización del festival
El cuarto cortometraje de la noche fue Uncanny Valley.
Mezclando animación 3D propia de videojuegos con imagen real en un
tremendo despliegue de medios, nos plantea una historia con desenlace
ciertamente críptico y abierto a la interpretación, pero con un
potente mensaje de fondo en un futuro distópico en el que existen
los adictos a la realidad virtual. Un trabajo visualmente
espectacular orquestado por la batuta del argentino Federico
Heller.
Decorado es un corto de animación que es puro
nihilismo. A pesar de su cómico arranque, lo sórdido y trágico va
ganando terreno hasta desembocar en un final que deja incluso mal
cuerpo. Con gags encadenados, en un principio sin relación aparente
entre ellos, su protagonista se plantea el hecho de que todo lo que
le rodea sea un decorado. Y es que, como bien nos plantea, el mundo
es un maravilloso escenario pero tiene un reparto deplorable.
Enorme trabajo del coruñés Alberto Vázquez que se alzó
con el Goya a mejor corto de animación. Y con razón.
Vanzheimer es un curioso corto amateur con un
trabajo de edición y montaje de divertidísima serie Z realizado por
monitores y usuarios del centro ocupacional Caviga para personas con
discapacidad intelectual en el que las neuronas de un hombre se
enfrentan a Jean Claude Van-Damme. Una divertida y entretenida forma
de explicar el alzheimer.
El siguiente turno fue para María Fernanda In Time,
presentado por su director Xavier Pijuan y su protagonista
Pere Costa (que jugaba en casa, ya que es de Cerdanyola), un
divertidísimo corto de comedia y ciencia ficción en el que el amor
de una madre provoca un desgarre en el continúo espacio-tiempo.
Hecho con cuatro chavos y mucha pasión, es un modesto trabajo que ha
dado la vuelta al mundo y acumulado premios en Berlín, USA, Nueva
Zelanda y un larguísimo etcétera. Muy pero que muy fan del
detalle/guiño de la taza de Regreso al Futuro.
Imágenes cedidas por la organización del festival
Una hilarante advertencia de que el corto que se iba a proyectar
no era apto para menores apareció en pantalla para dar paso a
Kookie, el primer film de terror de la velada.
Protagonizado por una adorable niña que me dejó boquiabierto con su
tremendamente natural actuación (Ava Jamieson se llama la
criatura y al loro con el nombre porque, si decide seguir trabajando
en el cine, llegará lejos… seguro), el trabajo del canadiense
Justin Harding mezcla el terror contemporáneo con las
historias de terror noventeras que tanto recuerdan a series como
Pesadillas o El Club de Medianoche, en
una divertida a la par que terrorífica historia de una lección
maternal que sale horriblemente mal. Tira de recursos fáciles y
golpes de efecto para impactar, pero su tono equilibrado y la
inocencia que aporta el personaje de la niña le dan un toque
especial que la convirtió en uno de los trabajos más disfrutables
de la noche.
Save era ya un trabajo conocido para un servidor,
pero el mal cuerpo que deja en poco más de 4 minutos apareció del
mismo modo que lo hizo la primera vez que lo vi en la pasada edición
del Festival de Terror de Sabadell. Un cortometraje
sobresaliente realizado a caballo entre España y Alemania por el
realizador IvánSáinz-Pardo que acumula premios y
selecciones a lo largo y ancho del globo.
Garden Party fue el tercer trabajo de animación de
la noche (sin contar las partes animadas de Uncanny Valley).
Ranas y sapos campan a sus anchas por una casa de lujo
sospechosamente vacía, para desembocar en un final que, aunque algo
previsible, choca y hace reír por igual. Un trabajo de diversos
animadores franceses con un resultado genial.
Imágenes cedidas por la organización del festival
La velada no podía acabar mejor que con el último trabajo hasta
la fecha de nuestro amigo Sergio Morcillo, quien está
actualmente a punto de rodar su nuevo cortometraje Gotas.
Y es que su You’re Gonna Die Tonight acumula ya más
de 50 selecciones en festivales de género de todo el mundo, siendo
uno de los cortometrajes de terror nacionales con más recorrido del
pasado año. Lo hemos podido disfrutar en multitud de proyecciones y
festivales, pero siempre es un placer ver de nuevo como Mónica
Aragón se enfrenta al Jaker en esta mezcla de slasher y
home invasion con clase y estilo.
Hoy continúa la fiesta con otros 11 trabajos para disfrutar
mientras tomas el fresco. ¿Te vas a quedar en casa? No seas tonto
como yo y sal hoy mismo a descubrir esta maravilla de festival que es
el Fantosfreak. No te vas a arrepentir.
Que inesperada tu partida, que dolorosa va a ser tu ausencia. Me
has enseñado tanto sin siquiera conocerme que me sorprendo aquí,
triste y abatido por la noticia de tu marcha. Porque sí, hoy decimos
adiós a un master of horror, al padre del zombie moderno.
Pero también a una persona que, consciente o inconscientemente, ha
servido de inspiración para todas las personas que alguna vez hemos
soñado con coger una cámara y dar vida a nuestras pesadillas.
Ejemplo de cineasta guerrillero y luchador, independiente hasta
las últimas consecuencias, diste una lección al mundo al mostrar
que se pueden llevar a cabo proyectos de éxito con un grupo de
amigos y un presupuesto prácticamente nulo. No soportaste que nadie
te dijera qué debías hacer. No dejaste que nadie marcara tu camino,
y mucho menos que lo allanara. Fuiste un visionario en términos de
producción, realización y distribución de tus trabajos, enseñando
a varias generaciones de realizadores que lo único que hace falta
para tirar adelante tus proyectos es pasión, perseverancia y tocar
con los pies en el suelo con la actitud de quien quiere tocar el
cielo.
Viste pasar, por delante de tus gruesas gafas de pasta, las modas
y los detractores que fueron apareciendo por el camino. Te mantuviste
impasible, implacable, constante y convencido de que tu universo, ese
que creaste y que tanto se ha imitado, tenía aún (casi 50 años
después) mucho que decir… y, de hecho, ahí queda ese proyecto
llamado Road of the Dead que espero y deseo que llegue
a buen puerto, y que sirva como homenaje póstumo a la vez que como
última contribución a tu world of the dead.
Nos enseñaste que el terror puede ir mucho más allá, que puede
utilizarse como denuncia y que las masas de no-muertos sedientos de
sangre son mucho más parecidas a nosotros de lo que jamás podríamos
haber imaginado. Fuiste un visionario, capaz de anticiparte a grandes
cambios sociales antes incluso de que sucedieran. Serviste de
inspiración para alejar todo un género de los convencionalismos y
clichés asociados, moldeando e inspirando a nombres ahora tan
importantes como Cronenberg, Carpenter o Craven.
Le diste una vuelta de tuerca al cine fantástico, no solo por tus
implacables hordas de muertos vivientes, si no precisamente por ser
capaz de hacernos reflexionar a la par que sentir escalofríos.
Nunca olvidaré esa mañana de vacaciones en que, sin motivo
aparente, los ojos se me abrieron como platos a las 6 de la mañana,
fui al comedor intentando no hacer ruido para no despertar a mis
padres y, por casualidad, me topé con Dawn of the Dead
empezando en la televisión. ¿Cuántas horas habré pasado
imaginándome qué haría en un apocalipsis zombie? Todo “por tu
culpa”. Todo después de esa mágica mañana en la que,
aparentemente, estaba escrito que descubriera tu universo.
Gracias, George. De todo corazón, gracias por tu trabajo y
por todas tus aportaciones a este género que es mi más pura pasión.
Gracias por esas experiencias inolvidables que fueron ver por primera
vez tus películas, por hacer que me obsesione durante muchos años
con el subgénero zombie y, sobretodo, por enseñarme que se puede
llegar a algo en la vida siendo fiel a tus principios y convicciones.
No lo sabes, pero dejas un vacío enorme en muchas personas que ni
siquiera te conocíamos. Un vacío que costará llenar de nuevo.
Buen viaje, amigo. Que la tierra te sea leve. Y, por favor, si te
da por volver a la vida, que sea para seguir haciendo cine por toda
la eternidad.
Un año más, se acerca mediados de julio y esto para los fanáticos del cine asiático implica una cita única, el Festivals Nits de Cinema Oriental de Vic, que en ésta su 14a edición, como ya se comentó hace unos días en Cinedomingo, rinde homenaje retrospectivo a las escasas mujeres que lograron ganarse un nombre en el cine chino de artes marciales con el pase de películas como “Iron Angels”, “Naked Weapon” o “Magnificient Warriors”, donde actrices como Michelle Yeoh, Maggie Q o Moon Lee reparten estopa como nadie.
El público que se acerque a la capital de Osona del 18 al 23 de julio podrá disfrutar de un total de 40 propuestas fílmicas sobretodo de Hong Kong y China (país invitado este 2017, pero también de Corea del Sur, India, Japón, o países menos mainstream como Filipinas o Malasia. Es importantísimo citar que de las 40 proyecciones, 5 son de la retrospectiva “Kung Fu Girls”, y que difícilmente se podrán ver otra vez en un cine por estas latitudes; otras 15 son premiére en el estado español; y una de ellas es incluso un estreno mundial que hará las delicias de los adictos del cine de Bollywood y de Michael Jackson (sí, habéis leído bien): estoy hablando de “Munna Michael”, del director Sabbhir Khan, que ya cautivó al festival el año pasado con “Baaghi”, el remake indio de la indonesia “The Raid”, y que cuenta con el mismo actor principal.
Como ya va siendo habitual año tras año, se combinarán sesiones en salas (en el Cinema Vigatà mayoritariamente) junto con uno de sus platos fuertes en la Bassa dels Hermanos (y nunca mejor dicho): el cine al aire libre cada noche,donde habrá cenas temáticas del país de la película proyectada junto con exhibiciones de danza, música y artes marciales. China, como país invitado, empezará estas sesiones el martes 18 en la inauguración oficial de las Nits Orientals con “Cook Up A Storm”, una comedia sobre la convivencia entre la cocina tradicional china y la moderna.
El certamen ofrecerá durante sus 6 días películas de gran variedad de estilos y para toda clase de públicos. Así, podrán encontrarse blockbusters como la china “Shock Wave”, la sci-fi coreana “Fabricated City” o “Extraordinary Mission”, el thriller de acción de Hong Kong que cierra el festival. Pero también habrá sitio para el cine más de autor, como la japonesa “Strange Tales of Love and Strangers” o la china “Mountain Cry”, así como cine de animación para los más pequeños (la ghibliana “En este rincón del mundo”, el film CGI japonés “Cats” o la hongkonesa “McDull Rise of the Rice Cooker” son buenos ejemplos de ello), e incluso cine de terror y bizarro, como la vuelta de Tetsudon, que ya revolucionó la noche golfa del año pasado con la presencia inolvidable de su productor, Hoshino Hisao, quien volverá a estar en Vic para presentar esta nueva tanda de locura llamada “Tetsudon Kaiju”. Preparad las gargantas para gritar con todas vuestras fuerzas el lema de Tetsudon: ¡QUIERO MI DINERO!
Y hablando de presencias en el festival, no se puede dejar de hablar del género documental, que también tiene su importante sitio en las Nits Orientals, con interesantes propuestas como “Mira”, la historia de una joven nepalí que salío de la guerrilla maoísta para ser runner de carreras de montaña, o “The Posterist”, un homenaje al dibujante y cartelista Yuen Tai-Yung, autor por ejemplo de los carteles oficiales de films de ídolos como Bruce Lee o Jackie Chan. Importante decir que este documental es uno de los estandartes de las Nits Orientals de este 2017, pues el festival contará con la presencial del propio Yuen Tai-Yung para presentar el documental y también inaugurar la exposición sobre su obra que se hará en la Biblioteca Joan Triadú, que seguro será de visita obligada. Por cierto, que las sesiones documentales se harán en esta Biblioteca Joan Triadú, no en el Cinema Vigatà.
Pero no sólo de cine vive el Festival Nits Orientals, y es que habrá actividades para todos los gustos. Cuentos con sombras chinesas, la citada exposición de los carteles Yuen Tai-Yung, la presentación del libro oficial del festival “Kung Fu Girls!”, talleres y espectáculos de danzas de Bollywood, y por supuesto, música. El ya clásico concierto de música asiática del trovador favorito del festival, Guillem Roma, ha sido trasladado a la Bassa dels Hermanos el sábado 22 durante la cena cantonesa, dejando la nocturnidad del jueves 20 en la Jazz Cava para Zâo, el dúo de la actriz y miembro del festival Jinjin Chen y el pianista Biel Harper.
Como veis, serán seis días intensos en los que Vic se verá invadida por Asia por los cuatro costados. Cinedomingo no se lo va a perder, ¿y vosotros?
Como ya estamos a las puertas del festival de cine de Vic, voy a seguir en la línea de su temática de éste año: Las Kung Fu Girls.
Y si ésta semana he dedicado un ChinoDomingo a un clásico de las artes marciales con una luchadora sordomuda cómo personaje principal. Hoy subo de nivel y os traigo un futuro clásico del cine de artes marciales con una luchadora autista cómo personaje principal, si si, autista.
La peli en cuestión es Chocolate, y es que los Tailandeses nunca dejan de sorprenderme con sus argumentos locos y ésta peli no va a ser menos ya que nos encontramos con la historia de una niña autista, fruto de el prohibido amor entre un Yakuza y la mujer de un capo de la mafia Thai.
Debido a la amenaza que recae sobre ellos de parte de la mafia Tailandesa, se separan y la mujer se retira del "negocio" para darle a su hija una vida lo más digna posible y con las mejores atenciones. Pero como a ésta gente le gustan los dramas más que a un tonto un lápiz, la madre cae enferma de leucemia y como ahí eso de la seguridad social es pura ciencia ficción, el tratamiento es muy caro.
Pero resulta que la niña tiene un don, ya que además de poseer unos reflejos sobrehumanos, de tanto ver pelis de chinos repartiendo tollinas se ha hecho una experta en el tema. Así que junto a su mejor y único amigo, aprovechan tales habilidades para hacer algo de pasta con espectáculos callejeros.
Todo y que curran un montón, no sacan lo suficiente para poder dar los cuidados necesarios a la madre, pero todo cambia cuándo el simpático y rollizo amigo, encuentra en casa de las chicas una libreta con los nombres de muchos hombres de negocios que le deben pasta a la madre y los dos niños se embarcan en la aventura de ir a cobrarles uno por uno.
Cómo no, ésta gente no quiere pagar y la niña tendrá que sacarles la pasta a base de patadas y codazos de Muay Thai. Cosa que llama la atención de la mafia Thailandesa, los cuáles se involucran en la movida haciendo que se compliquen aún más las cosas.
Un drama de proporciones épicas, gamberrismo total, violencia sin complejos, stunts de la vieja escuela y unas luchas espectaculares son algunas de las cosas que podremos en éste futuro culto Tailandés de 2008 que combina de manera delirante la inocencia con la crudeza y agresividad de la manera que solo un equipo Thai puede hacerlo. Además de no escatimar en arriesgar la vida de sus actores y especialistas para dotar a la cinta del máximo realismo posible.
Una cinta cuya finalidad, a parte de la de entretener, es la de dar visibilidad a los niños con problemas mentales en un país con una visión muy atrasada al respecto, a la vez que ofrece un gran espectáculo propio de títulos como Ong-Bak.
Ideal para ver con los colegas, unas cervecitas y un formulario para apuntarse al Dojo más cercano.